OTROS HIJOS TONTOS

lunes, 2 de julio de 2007

Me la como...

Tengo un defectito, y es momento de reconocerlo ante (Garmaz) ustedes. Dice “ante” y no “antes” porque este defecto no lo saben hasta que yo se los diga, por eso lo saben “Después” y no “antes”. Ante, ¿clarito?
Me como las uñas.
Ya sé, dirán “Mucha gente se come las uñas”, pero mi historia es un gramo más complicada.
Sólo voy a contar las partes (pudendas) que no hagan que ustedes (por vosotros) dejen de visitar (por frecuentar) el sitio (por este blog), y sino me importa un pito (poronga).
Todo empezó la temprana edad de 5 años, etapa esa en la cual cualquier niño normal en su 5º cumpleaños, cumple 5.
Bueno, yo cumplí 6.
Nadie me creyó que mi madre se había equivocado, ella calculó mal y me puso una velita con un enorme “6” en la torta. Desde allí considero que he perdido un año de mi vida.
Es por eso que cuando alguien dice “Este año está perdido”, yo mentalemente (mentalmente(mentalmente(mentlmente))) digo “este no sabe lo que dice”.

El tema es que yo realmente perdí un año de mi vida.

Se solicita conocer el paradero de un año de mi vida, ausentado de su lugar de residencia hace aproximadamente 20 años. Al momento de la desaparición, no tenía ni pelos en las bolas, no debajo de los brazos, ni barba. Lucía un pantaloncito corto de esos adidas de futbol con las tres rayitas a los costados y una camisetita de Boca Jrs. Con la inscripción de FIAT en el pecho. Zapatillas FLECHA, pero sin indio detrás.
Cualquier información se la puede meter en el culo, ya que después de 20 años no sé para qué mierda lo quiero encontrar.

Sólo les explico para que entiendan que fue un gran trauma (como el general de RAMBO) que tuve en mi infancia.

No tiene una mierda que ver con mi comida de uñas, pero ya me angustié, mañana les cuento lo que les quería contar.

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