OTROS HIJOS TONTOS

lunes, 18 de junio de 2007

Bondi cab confessions...

Qué difícil se me hace
mantenerme en este viaje

A. Lerner (Boludo ingenioso)

A todos se nos hace difícil mantenernos en el viaje en algún momento. En mi caso particular (no colectivo), me costó mantenerme una vez en el colectivo (no particular).
Resulta que había pagado el boleto como Dios manda, aunque nunca haya leído un mandamiento que hable del boleto de colectivo, pero eso demuestra que el hombre no ha inventado nada nuevo, porque si Dios manda a pagar el boleto, evidentemente, este medio de transporte ya había hecho su apareación.

Pero todo sigue como había empezado, sin alternar ni alterar ni altercar ni alter ego de por medio.

Iba yo en el colectivo, la línea no importa (lo único importante es que no era recta). Pago el boleta, camino hasta el asiento y me siento, con tanta mala suerte que en el asiento donde dejé reposar mi cuerpo, ya había una señora senatada.

- “Joven, se ha sentado encima mío”
- “Y bueno, señora, no ve que está too ocupado?”
- “Y… viaje parado”
- “Disculpe… ¿Cuánto pagó usted el boleto?”
- “$1.40”
- “A mí me costó lo mismo, tengo el mismo derecho que usted a ir sentado”
- “No sea insolente”
- “No sea pelotuda”
- “Ve? Es un insolente!”
- “Ve? Es una pelotuda”
- “Esto es demasiado, yo me bajó aquí mismo”
- “Si se bajaba tan pronto para qué hace semejante quilombo?”
- “Como su usted anda el país…”
Nunca hubiera pensado que el país andaba con una erección.

En lo que iba requete tranquilo, sube el señor ese que controla los boletos. Algunos lo llaman inspector, pero si ser “Inspector” es agujerear boleto, un quinielero, o un tipo que hacía las antiguas boletas de PRODE tranquilamente podrían ser llamados “Inspector”.

Hay una ley muy conocida por todos los que usamos el colectivo como medio de transporte, y es que cuando suben a controlar los boletos, nunca sacamos del bolsillo el que corresponde, sino que atinamos a obtener en el sorteo del bolsillo al del viaje de ida, el de ayer a la tarde, el del viaje a la facultad, etc.

Bueno, fue este el caso.

- “Buenas tardes, Boleto”
- “Buenas tardes, Enrique”
- “Le pido el boleto”
- “Ah! Avise caballero. Fíjese que el señor que maneja tiene muchos y de sobra, quizás él lo pueda ayudar más que yo”
- “Le estoy pidiendo el suyo”
- “Se lo daría de mil amores (!) pero quedaría yo sin boleto… mire si sube el inspector”
- “Yo soy el inspector”
- “Con más razón debería conocer las reglas”
- “Se lo pido para controlarlo”
- “Ahora nos entendemos… aquí tiene”
- “Disculpe, pero este boleto no es de esta línea”
- “Y este?”
- “Tampoco”
- “Mire, podemos estar toda la tarde, porque tengo como 36 boletos más en el bolsillo”
- “Me parece que va a tener que pagar de nuevo”
- “Quiere usted que tenga 37? Vamos a demorar mucho más”
- “Es que si no tiene el comprobante de pago del boleto, no va a poder seguir viaje”
- “Pero sería injusto que el colectivo se detuviera… piense en toda esta otra gente”
- “Me refiero a que tendrá que descender del vehículo”
- “OK, de todos modos aquí me bajo…”

Me pregunto cómo habría hecho para estirar la charla si me hubiera tenido que bajar 10 cuadras más adelante

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Decime, che, ¿vos hacés stand-up comedy?
Sorry por el anglicismo, ni idea de como se dice en castellano...
Me hiciste reir, mal.
Un beso.

JuanM dijo...

Jajaja
Te fuiste al carajo...

Nesta dijo...

Al más puro estilo Woody Allen, ¿te gusta el genio de Manhattan?
Saludos.